jueves, 23 de abril de 2015

Capítulo 1


-Andrea, levántate, llegarás tarde.
- Aguafiestas, con lo bien que se está en cama...

Estaba nerviosa, no porque fuese el primer día de clase, sino porque era un colegio nuevo, nueva ciudad, nueva gente; y lo peor de todo era que  tenía que llevar un uniforme cursi, en mi vida había llevado uno.
Me vestí y recoja mi larga melena rizada en una coleta, como si fuese un hábito, cogí mi rímel y listo ya estaba preparada.
Estuve un rato mirándome en el espejo, y baje.
Al entrar en la cocina encontré algo que  no esperaba, había un regalo.. y mi desayuno preferido.

-Feliiiz cumpleeee!!! -me abrazo alguien por detrás- 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9,10...

Esa era mi hermana. Ella iba a la universidad  así que no tenía ese problema de cambio de colegio.
Nos llevábamos dos años y medio, y aun que todo el mundo decía que nos parecíamos yo no lo creía así, para mi ella siempre sería un pimiento andante...un pimiento andante con pelo claro está.
Mi madre y mi padre empezaron a tirarme de las orejas, y empezaron a hacerme cosquillas.

-Basta, basta no puedo más, me rindo- levante las manos en plan rendición y ellos pararon.
-Bueno creo que te espera un regalo- dijo mi padre con esa sonrisa de niño feliz, como si aquello fuese para él.

Lo abrí y a pesar de lo simple que era me hizo muy feliz, y como no, era un libro pero no un libro cualquiera si no el nuevo de Laura Gallego.
Levante la mirada y corrí  junto de mi padre, y como si fuese la misma niña pequeña de antaño salte a su colo, colgándome de su cuello.
Como si el reloj fuese un problema como en  Cenicienta, lo mire y vi que si, era un problema, eran las 8:15 y  las clases empezaban a las 8:30.
Cogí mi croissant y salí corriendo, no me fije en si había algo o alguien delante, pero me di cuenta de eso cuando estuve en el suelo con alguien... aplastándome

-Que haces? Sal de encima pervertido!!
-Pero... Si yo... Anda vete a la mierda la próxima vez dejo que te atropellen
-Me se cuidar solita- le echo la lengua- pero que se cree, Superman? menudo creído- digo para mi

Justo cuando llego, entra la gente, por suerte no llego tarde, sigo a la gente y eso me lleva a lo que me pareció un salón de actos bastante amplio, tenía unas cortinas que tapaban unas amplias ventanas.
Me coloque en una silla vacía,  pero me tuve que levantar al instante, alguien estrambótico, quizás un profesor... de música había dicho que le siguiésemos que nos iba a enseñar el establecimiento.
Mis dudas quedaron confirmadas cuando dijo que era el profesor de arte y música, nos enseñó aquella mansión, porque si, para mí eso era lo que era. Tenía de todo, pista de tenis, establos, piscinas... grandes jardines, en fin que aquel sitio era enorme, hasta tenía una enorme biblioteca de esas que parece de película, con las míticas escaleras en las estanterías.
Volvimos a aparecer en aquel amplio lugar del principio, esta vez estaba vacío.
En la palestra había un chico que reconocía y no sabía de qué, hasta que empezó hablar ¡¡era el niñato estúpido!!